" En el principio existía la Palabra y la Palabra estaba con Dios y la Palabra era Dios. Ella estaba en el principio con Dios. Todo se hizo por ella y sin ella no se hizo nada de cuanto existe" (Jn. 1, 1-3.)
Este mes de Septiembre, en Bar-Abbá y en todo el mundo, celebramos el mes de la Biblia, la intensión primordial, es que todos los Católicos, nos unamos en la lectura cotidiana y profundización de los textos Biblicos, esto es una excelente herramienta para conocer a Dios, puesto que nos habla a través de su viva Palabra en la Biblia.
A simple vista, la Biblia parecerá un libro rico en formas literarias, desde sabiduría, moral e incluso poesía, lo cual lo hace valioso como obra impresa. Sin embargo, lo mas importante de la Biblia, no es simplemente esto, sino el creer que es Dios mismo que se presenta ante nosotros y que nos habla directamente a nosotros, en ella se plasma la historia de la salvación y no solo de los pueblos y las personas narradas en los 73 libros que componen la Biblia, sino también la historia de nuesta propia salvación, porque los hechos plasmados ahi, no son pasados ni debemos tomarlo literalmente como un libro de historia, estos hechos se hacen presente por la alianza de Dios con su pueblo: Con nosotros mismos.
Imaginemos que compramos un horno de microhondas y lo usamos para guardar cosas dentro, ¿No se estaría desperdiciando el potencial de dicho aparato? Ahora imaginemos que lo usamos para cocinar nuestros alimentos, pero desconocemos el tiempo de cocción de cada uno, si bien es que estaríamos usando el aparato para el fin que fue diseñado, aún así no estaría funcionando como debería, por eso, este aparato trae incluido un manual, escrito por el creador, para el funcionamiento correcto.
Así pues, Nosotros mismos, podemos estar trabajando por Cristo vivo en alguna comunidad o en nuestra familia, pero no estamos dando el cien por ciento de nuestro corazón porque desconocemos los planes tan maravillosos que nuestro Padre ha destinado para nosotros, por esto, la Biblia es mas que un simple libro, es un manual que Dios nos ha dejado, para el perfecto desarrollo de nuestro objetivo para el cual fuimos creados: La felicidad.
Pues la invitación de este mes, es a descubrir esas maravillas y hay varias formas de lograrlo:
- Podriamos empezar con la lectura frecuente de la palabra, quizá podriamos empezar leyendo un Evangelio y descubrir en El, la trama de la vida de Cristo, escrita por el evangelista, podríamos empezar con el Evangelio de San Marcos, no es muy largo y es una buena puerta al mensaje de Jesús.
- También podríamos empezar con la lectura de los Salmos, que recogen la oración del pueblo de Israel y podremos darnos cuenta (a través de la lectura de varios de ellos) que nos sentiremos identificados con mas de alguno el cual será una oración personal, elevada al Señor.
- Una recomendación personal, podrían ser los libros de Job o Habacuc, que retratan el sentir del Hombre y su relación de Padre-Hijo con Dios y nos reiteran la protección del Señor hacia sus amados hijos en los tiempos mas difíciles.
Pero lo mas importante, sea cual sea tu manera de acercarte a la Palabra, nunca olvides acompañarte del Espíritu Santo, que es el que nos iluminará siempre para mantener activa esa relación con nuestro Padre.
No olvidemos que la Biblia es un libro que debemos tener siempre en nuestra casa, pero mas que eso, es una Palabra que debemos tener en nuestro corazón.
Saludos a todos.
Dios nos bendice.
Pepe.


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