Amigos! Se acerca la navidad, las miradas están puestas en el pesebre y no solo las miradas, sino también las esperanzas del mundo, hace 2009 años, todos estaban pendientes, las profecías decían que de la ciudad de Belén nacería El Mesías y que con su llegada, la opresión y la esclavitud llegaban a su fin. Ahora mas de dos milenios después, nos encontramos igual, celebramos el nacimiento de nuestro Salvador, que nos libra de las opresiones del mundo cotidiano y de la esclavitud del pecado y no es porque cada año nazca el niño Jesús, sino que cada 24 de Diciembre, recordamos que Cristo está entre nosotros, hecho Hombre como nosotros y día tras día trata de renacer en nuestros corazones (Ap. 3, 20), no solo en los inviernos, entre las luces y las esferas. Así que aprovecha esta Navidad, para permitirle a Jesús entrar en tu vida, ofrécele tu pesebre vacío de la indiferencia, de la tristeza, de la soledad, el pesebre vacío del desamor, del pecado y del error, por que en ese lugar es donde Cristo hace maravillas y lo llena de él mismo y recordemos que donde está Dios, no falta nada.
¡Ánimo! celebremos estas fiestas en compañía de quienes amamos y quienes nos aman y ¿por qué no? también de quienes están lejos y hagamos de esta Navidad, nuestra mejor Navidad, no perdamos por nada el verdadero sentido de estas fechas, que no son ni las posadas llenas de alcohol, ni los regalos, ni las cenas fastuosas con platillos lucidores, sino celebrar el cumpleaños de Jesús, en compañía suya.
Bar-abbá les desea a todos una muy Feliz Navidad.


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