domingo, 25 de abril de 2010

Dios en las calles de Nueva York

Dando vueltas por la red, nos encontramos con lo que sucede cuando Dios, sale a las calles de una ciudad, para encontrarse con personas que por su ritmo de vida, es menos común que se encuentren con el.

miércoles, 14 de abril de 2010

Nustra Señora de los Remedios.

Esto es para que se den una probadita de lo que es Bar-Abbá en tu parroquia.... recuerda que puedes invitarnos a visitar tu parroquia sólo llámanos y ponte en contacto...



martes, 13 de abril de 2010

¡Jesús ha resucitado!

Jesús ¡Ha resucitado! La piedra del sepulcro ha sido removida, pero aún falta remover el corazón de los discípulos, corazones endurecidos y temerosos tras la muerte del Señor, corazones que buscan el encierro por miedo a los judíos.

En este segundo Domingo de Resurrección acoge a Cristo el Señor que viene a ti con el mismo saludo pascual que dirigió a sus discípulos: "La paz esté con ustedes", Él quiere suscitar en tu corazón la alegría de la Pascua, quiere remover tu corazón endurecido para que te conviertas en testigo de la resurrección ante tus hermanos.

La alegría de la Pascua la debes compartir y proclamar seguro de lo que el Señor ha derramado sobre ti: el don del Espíritu Santo "Recibe el Espíritu Santo" para que a impulso suyo puedas decir confiadamente: He experimentado la acción de Jesús en mi vida.

Cuanto agrada al señor una respuesta de fe: "Dichosos los que creen sin haber visto"; cuánto agrada al Señor una oración confiada "Señor mío y Dios mío".

Cuanto agrada al Señor una comunidad unida en este día de Pascua para confesar su fe en Él, vivo y resucitado, y que llega a cada eucaristía donde los cristianos reunidos en su nombre le acogen y Jesús poniéndose en medio de la asamblea vuelve a repetir para todos "La paz esté con ustedes".


Comisión Episcopal de LITURGIA
PERÚ

miércoles, 17 de febrero de 2010

Miercoles de Ceniza

MENSAJE DEL SANTO PADRE
BENEDICTO XVI
PARA LA CUARESMA 2010

« La justicia de Dios se ha manifestado
por la fe en Jesucristo » (cf.
Rm 3,21-22)


Queridos hermanos y hermanas:

Cada año, con ocasión de la Cuaresma, la Iglesia nos invita a una sincera revisión de nuestra vida a la luz de las enseñanzas evangélicas. Este año quiero proponeros algunas reflexiones sobre el vasto tema de la justicia, partiendo de la afirmación paulina: «La justicia de Dios se ha manifestado por la fe en Jesucristo» (cf. Rm 3,21-22).

Justicia: “dare cuique suum”

Me detengo, en primer lugar, en el significado de la palabra “justicia”, que en el lenguaje común implica “dar a cada uno lo suyo” - “dare cuique suum”, según la famosa expresión de Ulpiano, un jurista romano del siglo III. Sin embargo, esta clásica definición no aclara en realidad en qué consiste “lo suyo” que hay que asegurar a cada uno. Aquello de lo que el hombre tiene más necesidad no se le puede garantizar por ley. Para gozar de una existencia en plenitud, necesita algo más íntimo que se le puede conceder sólo gratuitamente: podríamos decir que el hombre vive del amor que sólo Dios, que lo ha creado a su imagen y semejanza, puede comunicarle. Los bienes materiales ciertamente son útiles y necesarios (es más, Jesús mismo se preocupó de curar a los enfermos, de dar de comer a la multitud que lo seguía y sin duda condena la indiferencia que también hoy provoca la muerte de centenares de millones de seres humanos por falta de alimentos, de agua y de medicinas), pero la justicia “distributiva” no proporciona al ser humano todo “lo suyo” que le corresponde. Este, además del pan y más que el pan, necesita a Dios. Observa san Agustín: si “la justicia es la virtud que distribuye a cada uno lo suyo... no es justicia humana la que aparta al hombre del verdadero Dios” (De Civitate Dei, XIX, 21).

¿De dónde viene la injusticia?

El evangelista Marcos refiere las siguientes palabras de Jesús, que se sitúan en el debate de aquel tiempo sobre lo que es puro y lo que es impuro: “Nada hay fuera del hombre que, entrando en él, pueda contaminarle; sino lo que sale del hombre, eso es lo que contamina al hombre... Lo que sale del hombre, eso es lo que contamina al hombre. Porque de dentro, del corazón de los hombres, salen las intenciones malas” (Mc 7,15. 20-21). Más allá de la cuestión inmediata relativa a los alimentos, podemos ver en la reacción de los fariseos una tentación permanente del hombre: la de identificar el origen del mal en una causa exterior. Muchas de las ideologías modernas tienen, si nos fijamos bien, este presupuesto: dado que la injusticia viene “de fuera”, para que reine la justicia es suficiente con eliminar las causas exteriores que impiden su puesta en práctica. Esta manera de pensar ―advierte Jesús― es ingenua y miope. La injusticia, fruto del mal, no tiene raíces exclusivamente externas; tiene su origen en el corazón humano, donde se encuentra el germen de una misteriosa convivencia con el mal. Lo reconoce amargamente el salmista: “Mira, en la culpa nací, pecador me concibió mi madre” (Sal 51,7). Sí, el hombre es frágil a causa de un impulso profundo, que lo mortifica en la capacidad de entrar en comunión con el prójimo. Abierto por naturaleza al libre flujo del compartir, siente dentro de sí una extraña fuerza de gravedad que lo lleva a replegarse en sí mismo, a imponerse por encima de los demás y contra ellos: es el egoísmo, consecuencia de la culpa original. Adán y Eva, seducidos por la mentira de Satanás, aferrando el misterioso fruto en contra del mandamiento divino, sustituyeron la lógica del confiar en el Amor por la de la sospecha y la competición; la lógica del recibir, del esperar confiado los dones del Otro, por la lógica ansiosa del aferrar y del actuar por su cuenta (cf. Gn 3,1-6), experimentando como resultado un sentimiento de inquietud y de incertidumbre. ¿Cómo puede el hombre librarse de este impulso egoísta y abrirse al amor?

Justicia y Sedaqad

En el corazón de la sabiduría de Israel encontramos un vínculo profundo entre la fe en el Dios que “levanta del polvo al desvalido” (Sal 113,7) y la justicia para con el prójimo. Lo expresa bien la misma palabra que en hebreo indica la virtud de la justicia: sedaqad,. En efecto, sedaqad significa, por una parte, aceptación plena de la voluntad del Dios de Israel; por otra, equidad con el prójimo (cf. Ex 20,12-17), en especial con el pobre, el forastero, el huérfano y la viuda (cf. Dt 10,18-19). Pero los dos significados están relacionados, porque dar al pobre, para el israelita, no es otra cosa que dar a Dios, que se ha apiadado de la miseria de su pueblo, lo que le debe. No es casualidad que el don de las tablas de la Ley a Moisés, en el monte Sinaí, suceda después del paso del Mar Rojo. Es decir, escuchar la Ley presupone la fe en el Dios que ha sido el primero en “escuchar el clamor” de su pueblo y “ha bajado para librarle de la mano de los egipcios” (cf. Ex 3,8). Dios está atento al grito del desdichado y como respuesta pide que se le escuche: pide justicia con el pobre (cf. Si 4,4-5.8-9), el forastero (cf. Ex 20,22), el esclavo (cf. Dt 15,12-18). Por lo tanto, para entrar en la justicia es necesario salir de esa ilusión de autosuficiencia, del profundo estado de cerrazón, que es el origen de nuestra injusticia. En otras palabras, es necesario un “éxodo” más profundo que el que Dios obró con Moisés, una liberación del corazón, que la palabra de la Ley, por sí sola, no tiene el poder de realizar. ¿Existe, pues, esperanza de justicia para el hombre?

Cristo, justicia de Dios

El anuncio cristiano responde positivamente a la sed de justicia del hombre, como afirma el Apóstol Pablo en la Carta a los Romanos: “Ahora, independientemente de la ley, la justicia de Dios se ha manifestado... por la fe en Jesucristo, para todos los que creen, pues no hay diferencia alguna; todos pecaron y están privados de la gloria de Dios, y son justificados por el don de su gracia, en virtud de la redención realizada en Cristo Jesús, a quien exhibió Dios como instrumento de propiciación por su propia sangre, mediante la fe, para mostrar su justicia (Rm 3,21-25).

¿Cuál es, pues, la justicia de Cristo? Es, ante todo, la justicia que viene de la gracia, donde no es el hombre que repara, se cura a sí mismo y a los demás. El hecho de que la “propiciación” tenga lugar en la “sangre” de Jesús significa que no son los sacrificios del hombre los que le libran del peso de las culpas, sino el gesto del amor de Dios que se abre hasta el extremo, hasta aceptar en sí mismo la “maldición” que corresponde al hombre, a fin de transmitirle en cambio la “bendición” que corresponde a Dios (cf. Ga 3,13-14). Pero esto suscita en seguida una objeción: ¿qué justicia existe dónde el justo muere en lugar del culpable y el culpable recibe en cambio la bendición que corresponde al justo? Cada uno no recibe de este modo lo contrario de “lo suyo”? En realidad, aquí se manifiesta la justicia divina, profundamente distinta de la humana. Dios ha pagado por nosotros en su Hijo el precio del rescate, un precio verdaderamente exorbitante. Frente a la justicia de la Cruz, el hombre se puede rebelar, porque pone de manifiesto que el hombre no es un ser autárquico, sino que necesita de Otro para ser plenamente él mismo. Convertirse a Cristo, creer en el Evangelio, significa precisamente esto: salir de la ilusión de la autosuficiencia para descubrir y aceptar la propia indigencia, indigencia de los demás y de Dios, exigencia de su perdón y de su amistad.

Se entiende, entonces, como la fe no es un hecho natural, cómodo, obvio: hace falta humildad para aceptar tener necesidad de Otro que me libere de lo “mío”, para darme gratuitamente lo “suyo”. Esto sucede especialmente en los sacramentos de la Penitencia y de la Eucaristía. Gracias a la acción de Cristo, nosotros podemos entrar en la justicia “más grande”, que es la del amor (cf. Rm13,8-10), la justicia de quien en cualquier caso se siente siempre más deudor que acreedor, porque ha recibido más de lo que podía esperar.

Precisamente por la fuerza de esta experiencia, el cristiano se ve impulsado a contribuir a la formación de sociedades justas, donde todos reciban lo necesario para vivir según su propia dignidad de hombres y donde la justicia sea vivificada por el amor.

Queridos hermanos y hermanas, la Cuaresma culmina en el Triduo Pascual, en el que este año volveremos a celebrar la justicia divina, que es plenitud de caridad, de don y de salvación. Que este tiempo penitencial sea para todos los cristianos un tiempo de auténtica conversión y de intenso conocimiento del misterio de Cristo, que vino para cumplir toda justicia. Con estos sentimientos, os imparto a todos de corazón la bendición apostólica.

Vaticano, 30 de octubre de 2009

BENEDICTUS PP. XVI

jueves, 21 de enero de 2010

Resplandece 2010

Así como tu eres, con tus aficiones y con tus luchas, triunfos y derrotas; con tu dolor o con tu alegría; con tu vitalidad o con tu debilidad...

Tú eres bienvenid@



Se activarán todos tus sentidos: sonidos, dramas, efectos visuales, emociones aromas y texturas... Espíritu

Una Fiesta joven impregnada de Sensibilidad, reflexión y fraternidad. ¡Tienes que estar ahí!

27 y 28 de febrero 2010.

Página Principal Resplandece 2010

martes, 22 de diciembre de 2009

FELIZ NAVIDAD!


Amigos! Se acerca la navidad, las miradas están puestas en el pesebre y no solo las miradas, sino también las esperanzas del mundo, hace 2009 años, todos estaban pendientes, las profecías decían que de la ciudad de Belén nacería El Mesías y que con su llegada, la opresión y la esclavitud llegaban a su fin. Ahora mas de dos milenios después, nos encontramos igual, celebramos el nacimiento de nuestro Salvador, que nos libra de las opresiones del mundo cotidiano y de la esclavitud del pecado y no es porque cada año nazca el niño Jesús, sino que cada 24 de Diciembre, recordamos que Cristo está entre nosotros, hecho Hombre como nosotros y día tras día trata de renacer en nuestros corazones (Ap. 3, 20), no solo en los inviernos, entre las luces y las esferas. Así que aprovecha esta Navidad, para permitirle a Jesús entrar en tu vida, ofrécele tu pesebre vacío de la indiferencia, de la tristeza, de la soledad, el pesebre vacío del desamor, del pecado y del error, por que en ese lugar es donde Cristo hace maravillas y lo llena de él mismo y recordemos que donde está Dios, no falta nada.

¡Ánimo! celebremos estas fiestas en compañía de quienes amamos y quienes nos aman y ¿por qué no? también de quienes están lejos y hagamos de esta Navidad, nuestra mejor Navidad, no perdamos por nada el verdadero sentido de estas fechas, que no son ni las posadas llenas de alcohol, ni los regalos, ni las cenas fastuosas con platillos lucidores, sino celebrar el cumpleaños de Jesús, en compañía suya.


Bar-abbá les desea a todos una muy Feliz Navidad.

viernes, 9 de octubre de 2009

"María Madre sin fronteras"

"María Madre sin fronteras"



Este 12 de Octubre, Nuestra Madre regresa a su casa, esto es motivo de celebración para todos nosotros, pero más que una cuestión de folclor o tradición, se trata de una cuestión de amor, como ese amor de Madre que María Santisima nos tiene a nosotros. Desde el Domingo 11 de Octubre, tanto Guadalajara como Zapopan, se cubrirán de fiesta, se vestirán de luces y alegres puestos y adornos, así como decoramos nuestras puertas y ventanas al paso de la Generala, adornemos pues también nuestros corazones, pero no con listones y lazos, sino con las virtudes que misma María nos ha enseñado a través de los tiempos, preparemos nuestra propia vida para acompañarla en este recorrido con alegría y amor.

Te invitamos a que acudas a los distintos puntos de ambas ciudades a ser parte de esta alegría, si te es posible, recorre con gozo las principales calles de la ciudad, en compañía de María, camina a su lado, como ella ha caminado siempre al nuestro, vitoréala, alegrate y celebra en su compañía.

Si no te es posible acudir a la Romería por cualquier motivo, Bar-Abbá te invita a que sigas la transmisión que el Canal de la Inmaculada concepción: María+Visión tiene praparada, para que tu, que no podrás estar físicamente con Nuestra Madre, te unas a la celebración de corazón.

"María Madre sin fronteras", es el título que lleva nuestra celebración, donde nos unimos a nuestros Hermanos européos para celebrar a dos culturas, que se unen bajo la protección y el amor de María Santísima, aquí, en México, bajo la Advocación de Nuestra Señora de Zapopan y en España, bajo la advocación de Nuestra Señora del Pilar, Patrona de la Hispanidad.

Tendremos programas especiales y secciones el Domingo 11, desde las 20:00 horas, Hora de México y por supuesto, la transmisión de la Romería de Zapopan 2009 te invitamos a que sigas con nosotros este día las diferentes actividades a lo largo de la noche, para culminar con el arribo de Nuestra Madre a su Basílica.

Podrás estar al tanto de nuestra transmisión en el siguiente enlace: Programación

No te quedes fuera, celebraciones de esta magnitud, en honor de María, no se ven todos los días.

Dios los bendice.




¡Que viva la Virgen de Zapopan!




martes, 6 de octubre de 2009



Este martes 6 de octubre del presente año, nuestra Señora de Zapopan, visita la parroquia de Ntra. Señora del Sagrario.
Estas cordialmente invitado a la velada de oración, donde acompañaremos a la virgen Santísima, la velada será de 22 a 24 hrs.

jueves, 1 de octubre de 2009

Programa 30 de Septiembre del 2009

HOLA, ¿ COMO ESTAN, ESPERO QUE MUY BIEN ?, EN ESTA OCASION QUEREMOS COMPARTIRLES UN POCO SOBRE LA VIDA DE ALGUIEN MUY IMPORTANTE PARA NUESTRA IGLESIA YA QUE AUNQUE NO LO MENCIONAN EN LA BIBLIA, FUE PARTE FUNDAMENTAL PARA QUE EN NUESTROS DIAS TUVIERAMOS EL ACCESO A LAS SAGRADAS ESCRITURAS EN NUESTRO IDIOMA. A CONTINUACION LES PASO UNAS PISTAS SOBRE SU VIDA PARA VER SI SABEN DE QUIEN SE TRATA:


- Dicen que este santo ha sido el hombre que en la antigüedad estudió más y mejor la S. Biblia.

- Nacio en Dalmacia (Yugoslavia) en el año 342.

- Sus padres tenían buena posición económica, y así pudieron enviarlo a estudiar a Roma.

- Abrazó la vida ascética, marchó al Oriente y fue ordenado presbítero.

- Volvió a Roma y fue secretario del papa Dámaso.

- Fue en esta época cuando empezó su traducción latina de la Biblia.

- También promovió la vida monástica.

- Más tarde, se estableció en Belén, donde trabajó mucho por el bien de la Iglesia.

- Escribió gran cantidad de obras, principalmente comentarios de la sagrada Escritura.

- Murió en Belén el año 420.


Efectivamente, estamos hablando de San Jeronimo, Uno de los cuatro Doctores originales de la Iglesia Latina. Padre de las ciencias bíblicas y traductor de la Biblia al latín. Presbítero, hombre de vida ascética, eminente literato.


Jerónimo quiere decir: el que tiene un nombre sagrado.(Jero = sagrado. Nomos = nombre).


En Roma estudió latín bajo la dirección del más famoso profesor de su tiempo, Donato, el cual hablaba el latín a la perfección, pero era pagano. Esta instrucción recibida de un hombre muy instruido pero no creyente, llevó a Jerónimo a llegar a ser un gran latinista y muy buen conocedor del griego y de otros idiomas, pero muy poco conocedor de los libros espirituales y religiosos. Pasaba horas y días leyendo y aprendiendo de memoria a los grandes autores latinos, Cicerón, Virgilio, Horacio y Tácito, y a los autores griegos: Homero, y Platón, pero no dedicaba tiempo a leer libros religiosos que lo pudieran volver más espiritual.

En una carta que escribió a Santa Eustoquia, San Jerónimo le cuenta el diálogo aterrador que sostuvo en un sueño o visión. Sintió que se presentaba ante el trono de Jesucristo para ser juzgado, Nuestro Señor le preguntaba: "¿A qué religión pertenece? Él le respondió: "Soy cristiano – católico", y Jesús le dijo: "No es verdad". Que borren su nombre de la lista de los cristianos católicos. No es cristiano sino pagano, porque sus lecturas son todas paganas. Tiene tiempo para leer a Virgilio, Cicerón y Homero, pero no encuentra tiempo para leer las Sagradas Escrituras". Se despertó llorando, y en adelante su tiempo será siempre para leer y meditar libros sagrados, y exclamará emocionado: "Nunca más me volveré a trasnochar por leer libros paganos". A veces dan ganas de que a ciertos católicos les sucediera una aparición como la que tuvo Jerónimo, para ver si dejan de dedicar tanto tiempo a lecturas paganas e inútiles (revistas, novelas) y dedican unos minutos más a leer el libro que los va a salvar, la Sagrada Biblia.


Jerónimo dispuso irse al desierto a hacer penitencia por sus pecados (especialmente por su sensualidad que era muy fuerte, y por su terrible mal genio y su gran orgullo). Pero allá aunque rezaba mucho y ayunaba, y pasaba noches sin dormir, no consiguió la paz. Se dio cuenta de que su temperamento no era para vivir en la soledad de un desierto deshabitado, sin tratar con nadie.El mismo en una carta cuenta cómo fueron las tentaciones que sufrió en el desierto (y esta experiencia puede servirnos de consuelo a nosotros cuando nos vengan horas de violentos ataques de los enemigos del alma). San Francisco de Sales recomendaba leer esta página de nuestro santo porque es bellísima y provechosa: Dice así: "En el desierto salvaje y árido, quemado por un sol tan despiadado y abrasador que asusta hasta a los que han vivido allá toda la vida, mi imaginación hacía que me pareciera estar en medio de las fiestas mundanas de Roma. En aquel destierro al que por temor al infierno yo me condené voluntariamente, sin más compañía que los escorpiones y las bestias salvajes, muchas veces me imaginaba estar en los bailes de Roma contemplando a las bailarinas. Mi rostro estaba pálido por tanto ayunar, y sin embargo los malos deseos me atormentaban noche y día. Mi alimentación era miserable y desabrida, y cualquier alimento cocinado me habría parecido un manjar exquisito, y no obstante las tentaciones de la carne me seguían atormentando. Tenía el cuerpo frío por tanto aguantar hambre y sed, mi carne estaba seca y la piel casi se me pegaba a los huesos, pasaba las noches orando y haciendo penitencia y muchas veces estuve orando desde el anochecer hasta el amanecer, y aunque todo esto hacía, las pasiones seguían atacándome sin cesar. Hasta que al fin, sintiéndome impotente ante tan grandes enemigos, me arrodillé llorando ante Jesús crucificado, bañé con mis lágrimas sus pies clavados, y le supliqué que tuviera compasión de mí, y ayudándome el Señor con su poder y misericordia, pude resultar vencedor de tan espantosos ataques de los enemigos del alma. Y yo me pregunto: si esto sucedió a uno que estaba totalmente dedicado a la oración y a la penitencia, ¿qué no les sucederá a quienes viven dedicados a comer, beber, bailar y darle a su carne todos los gustos sensuales que pide?".

Vuelto a la ciudad, sucedió que los obispos de Italia tenían una gran reunión o Concilio con el Papa, y habían nombrado como secretario a San Ambrosio. Pero este se enfermó, y entonces se les ocurrió nombrar a Jerónimo. Y allí se dieron cuenta de que era un gran sabio que hablaba perfectamente el latín, el griego y varios idiomas más. El Papa San Dámaso, que era poeta y literato, lo nombró entonces como su secretario, encargado de redactar las cartas que el Pontífice enviaba, y algo más tarde le encomendó un oficio importantísimo: hacer la traducción de la S. Biblia.
Las traducciones de la Biblia que existían en ese tiempo tenían muchas imperfecciones de lenguaje y varias imprecisiones o traducciones no muy exactas.

Jerónimo, que escribía con gran elegancia el latín, tradujo a este idioma toda la S. Biblia, y esa traducción llamada "Vulgata" (o traducción hecha para el pueblo o vulgo) fue la Biblia oficial para la Iglesia Católica durante 15 siglos. Únicamente en los últimos años ha sido reemplazada por traducciones más modernas y más exactas, como por ej. La Biblia de Jerusalén y otras.
Casi de 40 años Jerónimo fue ordenado de sacerdote. Pero sus altos cargos en Roma y la dureza con la cual corregía ciertos defectos de la alta clase social le trajeron envidias y rencores (Él decía que las señoras ricas tenían tres manos: la derecha, la izquierda y una mano de pintura... y que a las familias adineradas sólo les interesaba que sus hijas fueran hermosas como terneras, y sus hijos fuertes como potros salvajes y los papás brillantes y mantecosos, como marranos gordos...). Toda la vida tuvo un modo duro de corregir, lo cual le consiguió muchos enemigos. Con razón el Papa Sixto V cuando vio un cuadro donde pintan a San Jerónimo dándose golpes de pecho con una piedra, exclamó: "¡Menos mal que te golpeaste duramente y bien arrepentido, porque si no hubiera sido por esos golpes y por ese arrepentimiento, la Iglesia nunca te habría declarado santo, porque eras muy duro en tu modo de corregir!".
Sintiéndose incomprendido y hasta calumniado en Roma, donde no aceptaban el modo fuerte que él tenía de conducir hacia la santidad a muchas mujeres que antes habían sido fiesteras y vanidosas y que ahora por sus consejos se volvían penitentes y dedicadas a la oración, dispuso alejarse de allí para siempre y se fue a la Tierra Santa donde nació Jesús.
Sus últimos 35 años los pasó San Jerónimo en una gruta, junto a la Cueva de Belén. Varias de las ricas matronas romanas que él había convertido con sus predicaciones y consejos, vendieron sus bienes y se fueron también a Belén a seguir bajo su dirección espiritual. Con el dinero de esas señoras construyó en aquella ciudad un convento para hombres y tres para mujeres, y una casa para atender a los peregrinos que llegaban de todas partes del mundo a visitar el sitio donde nació Jesús.
Allí, haciendo penitencia, dedicando muchas horas a la oración y días y semanas y años al estudio de la S. Biblia, Jerónimo fue redactando escritos llenos de sabiduría, que le dieron fama en todo el mundo.
Con tremenda energía escribía contra los herejes que se atrevían a negar las verdades de nuestra santa religión. Muchas veces se extralimitaba en sus ataques a los enemigos de la verdadera fe, pero después se arrepentía humildemente.
La Santa Iglesia Católica ha reconocido siempre a San Jerónimo como un hombre elegido por Dios para explicar y hacer entender mejor la S. Biblia. Por eso ha sido nombrado Patrono de todos los que en el mundo se dedican a hacer entender y amar más las Sagradas Escrituras. El Papa Clemente VIII decía que el Espíritu Santo le dio a este gran sabio unas luces muy especiales para poder comprender mejor el Libro Santo. Y el vivir durante 35 años en el país donde Jesús y los grandes personajes de la S. Biblia vivieron, enseñaron y murieron, le dio mayores luces para poder explicar mejor las palabras del Libro Santo.
+Se cuenta que una noche de Navidad, después de que los fieles se fueron de la gruta de Belén, el santo se quedó allí solo rezando y le pareció que el Niño Jesús le decía: "Jerónimo ¿qué me vas a regalar en mi cumpleaños?". Él respondió: "Señor te regalo mi salud, mi fama, mi honor, para que dispongas de todo como mejor te parezca". El Niño Jesús añadió: "¿Y ya no me regalas nada más?". Oh mi amado Salvador, exclamó el anciano, por Ti repartí ya mis bienes entre los pobres. Por Ti he dedicado mi tiempo a estudiar las Sagradas Escrituras... ¿qué más te puedo regalar? Si quisieras, te daría mi cuerpo para que lo quemaras en una hoguera y así poder desgastarme todo por Ti". El Divino Niño le dijo: "Jerónimo: regálame tus pecados para perdonártelos". El santo al oír esto se echó a llorar de emoción y exclamaba: "¡Loco tienes que estar de amor, cuando me pides esto!". Y se dio cuenta de que lo que más deseaba Dios que le ofrezcamos los pecadores es un corazón humillado y arrepentido, que le pide perdón por las faltas cometidas.


AUTOR DE VARIAS FRASES TALES COMO:

"Ignorar la Escritura es ignorar a Cristo"

"¿Cómo es posible vivir sin la ciencia de las Escrituras, a través de las cuales se aprende a conocer al mismo Cristo, que es la vida de los creyentes?"

"Estoy con quien esté unido a la Cátedra de san Pedro, Yo sé que sobre esta piedra está edificada la Iglesia".

"Si rezas hablas con Dios pero si lees la Biblia es Dios quien te habla"


POR ULTIMO TE COMPARTIMOS UNA ORACION A SAN JERONIMO CON LA CUAL LE PODEMOS PEDIRLE A DIOS QUE NOS CONTAGIE ESE MISMO AMOR POR SU PALABRA COMO LO TUVO SAN JERONIMO Y ESE INTERES POR CONOCERLO DIA A DIAS MAS Y MAS.


ORACIÓN DE SAN JERÓNIMO

Dulce Padre nuestro Señor Jesucristo, te rogamos por tu infinita bondad que reformes al pueblo cristiano según aquel estado de santidad que tuvo en tiempo de tus apóstoles. Escúchanos, Señor, porque benigna es tu misericordia y en tu inmensa ternura vuélvete hacia nosotros.
Señor Jesucristo, Hijo del Dios vivo, ten piedad de nosotros.Señor Jesucristo, Hijo del Dios vivo, ten piedad de nosotros.Señor Jesucristo, Hijo del Dios vivo, ten piedad de nosotros.
Por el camino de la paz, de la caridad y de la prosperidad me guíe y me defienda el poder de Dios Padre, la sabiduría del Hijo y la fuerza del Espíritu Santo y la gloriosa Virgen María. El ángel Rafael, que estuvo siempre con Tobías, esté también conmigo en todo lugar y camino. ¡Oh buen Jesús, oh buen Jesús, oh buen Jesús, amor mío y Dios mío, en ti confío, no quede yo confundido!

Confiemos en nuestro Señor benignísimo y tengamos verdadera esperanza en El sólo, porque todos los que esperan en Él no serán confundidos para siempre y quedarán estables, fundados sobre la piedra firme y, para obtener esta gracia, acudamos a la Madre de las gracias, diciendo: DIOS TE SALVE, MARÍA.

Jerónimo bendito: pídele a Dios que a nosotros se nos prenda o contagie ese amor tuyo tan inmenso por la Sagrada Biblia, por estudiar, amar y practicar la Palabra de Dios. Bendice a todos los que en el mundo entero se dedican a dar a conocer y amar el Libro Santo


ES TODO POR HOY, ESPERAMOS SUS COMENTARIOS Y QUE LA VIDA DE SAN JERONIMO LES AYUDE A SENTIR ESE AMOR POR SU PALABRA YA QUE POR ESE MEDIO PODEMOS CONOCER MAS A DIOS Y AL CONOCER MAS A ALGUIEN SE LE PUEDE AMAR PLENAMENTE.



DIOS LOS BENDIGA HOY Y SIEMPRE. :)

CON TODO CARIÑO.-






jueves, 17 de septiembre de 2009

Mes de la Biblia.




" En el principio existía la Palabra y la Palabra estaba con Dios y la Palabra era Dios. Ella estaba en el principio con Dios. Todo se hizo por ella y sin ella no se hizo nada de cuanto existe" (Jn. 1, 1-3.)

Este mes de Septiembre, en Bar-Abbá y en todo el mundo, celebramos el mes de la Biblia, la intensión primordial, es que todos los Católicos, nos unamos en la lectura cotidiana y profundización de los textos Biblicos, esto es una excelente herramienta para conocer a Dios, puesto que nos habla a través de su viva Palabra en la Biblia.

A simple vista, la Biblia parecerá un libro rico en formas literarias, desde sabiduría, moral e incluso poesía, lo cual lo hace valioso como obra impresa. Sin embargo, lo mas importante de la Biblia, no es simplemente esto, sino el creer que es Dios mismo que se presenta ante nosotros y que nos habla directamente a nosotros, en ella se plasma la historia de la salvación y no solo de los pueblos y las personas narradas en los 73 libros que componen la Biblia, sino también la historia de nuesta propia salvación, porque los hechos plasmados ahi, no son pasados ni debemos tomarlo literalmente como un libro de historia, estos hechos se hacen presente por la alianza de Dios con su pueblo: Con nosotros mismos.
Imaginemos que compramos un horno de microhondas y lo usamos para guardar cosas dentro, ¿No se estaría desperdiciando el potencial de dicho aparato? Ahora imaginemos que lo usamos para cocinar nuestros alimentos, pero desconocemos el tiempo de cocción de cada uno, si bien es que estaríamos usando el aparato para el fin que fue diseñado, aún así no estaría funcionando como debería, por eso, este aparato trae incluido un manual, escrito por el creador, para el funcionamiento correcto.
Así pues, Nosotros mismos, podemos estar trabajando por Cristo vivo en alguna comunidad o en nuestra familia, pero no estamos dando el cien por ciento de nuestro corazón porque desconocemos los planes tan maravillosos que nuestro Padre ha destinado para nosotros, por esto, la Biblia es mas que un simple libro, es un manual que Dios nos ha dejado, para el perfecto desarrollo de nuestro objetivo para el cual fuimos creados: La felicidad.
Pues la invitación de este mes, es a descubrir esas maravillas y hay varias formas de lograrlo:
  • Podriamos empezar con la lectura frecuente de la palabra, quizá podriamos empezar leyendo un Evangelio y descubrir en El, la trama de la vida de Cristo, escrita por el evangelista, podríamos empezar con el Evangelio de San Marcos, no es muy largo y es una buena puerta al mensaje de Jesús.
  • También podríamos empezar con la lectura de los Salmos, que recogen la oración del pueblo de Israel y podremos darnos cuenta (a través de la lectura de varios de ellos) que nos sentiremos identificados con mas de alguno el cual será una oración personal, elevada al Señor.
  • Una recomendación personal, podrían ser los libros de Job o Habacuc, que retratan el sentir del Hombre y su relación de Padre-Hijo con Dios y nos reiteran la protección del Señor hacia sus amados hijos en los tiempos mas difíciles.
Pero lo mas importante, sea cual sea tu manera de acercarte a la Palabra, nunca olvides acompañarte del Espíritu Santo, que es el que nos iluminará siempre para mantener activa esa relación con nuestro Padre.

No olvidemos que la Biblia es un libro que debemos tener siempre en nuestra casa, pero mas que eso, es una Palabra que debemos tener en nuestro corazón.


Saludos a todos.

Dios nos bendice.


Pepe.

 
Bar-Abbá © 2007 Template feito por Templates para Você